Y tengo el pie mal. Hace meses que lo tengo mal, fui al médico y me hicieron una radiografía en la que aparentemente todo está bien. Pero cada poco me duele que no veas... y la cita con el traumatólogo me la han dado para septiembre.¡Viva la sanidad pública! Y esta mañana escapando de una oca que me perseguía forcé el pie y de nuevo me duele horrores.
Otra buena noticia es que hará una hora vino un amigo de mi padre a casa para traernos una cría de merlo, mirlo en castellano, supongo. Es una auténtica bolita, a ver si le saco una foto y os la enseño. El caso es que su mamá se murió y como mi padre es el biólogo del barrio, pues nos traen todos los bichos habidos y por haber. Ahora lo tengo aquí, a mi ladito, en un terrario con todas las comodidades, y cada poco le tengo que dar de comer y de beber con un algodoncito empapado. Uu, debería ponerle un nombre, pero a lo mejor se lo lleva Toño (otro amigo, que tiene criaderos de polluelos y demás) para que tenga compañía. Así que a esperar y a no cogerle demasiado cariño... ¡Está cantando ahora!¡Pero qué majo!
Ayer por la noche montamos el telescopio en la galería de mi casa porque había una luna increíble y encontramos un planeta con tres satélites alrededor. Mi hermana dice que es Júpiter, habrá que hacerle caso. Pero viendo por aquel agujerito me sentí la cosa más pequeñita del universo. No somos nada amigos...






















