jueves, agosto 28, 2008
viernes, agosto 22, 2008
Iba a pedir perdón por no escribir con la asiduidad con la que quisiera pero creo que cada vez eso le importa a menos gente, ya que mis lectores se han reducido mucho últimamente. Cosa que entiendo, la verdad. Debe ser un coñazo leerme ajajaja..
Bueno, al fin estoy excavando. Llevo toda esta semana y la verdad es que hay días realmente duros, de cargar piedras, tierra y que acabas deslomado, y otros días como el de hoy, donde me he reído a más no poder, sobre todo con Antonio, el topógrafo más majo que os podáis imaginar. Hoy acabamos hablando de vicios inconfesables y en esas estábamos cuando pasa Xandre, otro chico de la excavación, y se nos queda mirando con cara de "estoss..." Fue muy bueno, pobre Xandre que nos tiene que aguantar jaja. Hoy encontró un clavo de adorno de un cofre con un dibujito la mar de curioso. Es un crack encontrando cosas. Yo por ahora sólo cerámica, pero bueno, todo llegará^^
Así que nada, hoy me tocó estar en la Estación total, menudo nombre que tiene el aparatito jajaja, que nos estuvimos partiendo un buen rato porque parece el nombre de una cutre peli de Stallone. Y al fin viernes, a descansar y reponer las pilas. La gente de la excavación es toda muy maja, Midori la primera jajaja, y estamos haciendo buenos amigos. Y los peones son unas risas de personajes, hay uno que es igualito a Don Pimpón, a ver si le saco una foto algún día y lo demuestro. Es un caballeroso el hombre de los que ya no quedan, jajaja.
Bueno, por lo demás, todo bien. Los deberes que me llevo para casa son verme los capítulos 6, 7 y 8 de Perdidos porque sino Antonio me los va a fastidiar tanto que habla xD.
Saludines a todos y espero que esteis pasando unas buenas vacaciones ^^ que ya queda poco para el otoño, que ganitas!Por cierto, esa foto son las increíbles vistas que tenemos desde el yacimiento.
sábado, agosto 09, 2008
Un pequeño baúl.
A veces con eso basta para viajar en el tiempo,
como aquellos payasos de ojos tristes que se acurrucan en los sueños de los niños.
sábado, julio 19, 2008
Desde que era pequeñita me aferraba a los vinilos del "boss". Un artista de los pies a la cabeza, con letras poéticas y ritmos inimaginables. Así que hoy le rindo este pequeño homenaje, con Thunder road. No es quizás su canción más conocida, ni la más escuchada. Pero me gusta, me gusta lo que su letra dice, me gusta sus ansias de libertad escondidas detrás de cada nota. Econtré esta versión que inlcuye la traducción, así que atended... y disfrutad.
viernes, julio 18, 2008

Tengo malas noticias. El merliño se murió esta mañana, sin causa aparente. Comía genial, mejor que yo, y físicamente parecía fuerte. Esta mañana, en un lapsus de tiempo cortísimo pasé de verlo bien a verlo encogido, frío, tieso, muerto. Así que hoy no será precisamente un día para recordar. Y ni siquiera le había sacado una foto... en fin.
Hoy no tengo ganas de escribir más, mañana será otro día. Y si, esta foto es repetida, pero tenía que ponerla. Es mi foto de cuando odio un poquito la vida.
jueves, julio 17, 2008
Ayer llamé al arqueólogo y tengo buenas y malas noticias. La mala es que no empezamos hasta el 4 de agosto (son malas porque tenía ganas ya) y que el primer mes estaremos de prácticas (sin cobrar vamos). La buena es que para la segunda campaña, que es a partir de septiembre, sí cobraremos, y habrá más gente en la excavación, y durará más de un mes, así que si todo marcha bien puede que estemos incluso en octubre. Por mi bien, porque necesito la pasta si quiero hacer lo que pretendo hacer (otro día contaré lo que pretendo y no pretendo hacer xD).
Y tengo el pie mal. Hace meses que lo tengo mal, fui al médico y me hicieron una radiografía en la que aparentemente todo está bien. Pero cada poco me duele que no veas... y la cita con el traumatólogo me la han dado para septiembre.¡Viva la sanidad pública! Y esta mañana escapando de una oca que me perseguía forcé el pie y de nuevo me duele horrores.
Otra buena noticia es que hará una hora vino un amigo de mi padre a casa para traernos una cría de merlo, mirlo en castellano, supongo. Es una auténtica bolita, a ver si le saco una foto y os la enseño. El caso es que su mamá se murió y como mi padre es el biólogo del barrio, pues nos traen todos los bichos habidos y por haber. Ahora lo tengo aquí, a mi ladito, en un terrario con todas las comodidades, y cada poco le tengo que dar de comer y de beber con un algodoncito empapado. Uu, debería ponerle un nombre, pero a lo mejor se lo lleva Toño (otro amigo, que tiene criaderos de polluelos y demás) para que tenga compañía. Así que a esperar y a no cogerle demasiado cariño... ¡Está cantando ahora!¡Pero qué majo!
Ayer por la noche montamos el telescopio en la galería de mi casa porque había una luna increíble y encontramos un planeta con tres satélites alrededor. Mi hermana dice que es Júpiter, habrá que hacerle caso. Pero viendo por aquel agujerito me sentí la cosa más pequeñita del universo. No somos nada amigos...
Y tengo el pie mal. Hace meses que lo tengo mal, fui al médico y me hicieron una radiografía en la que aparentemente todo está bien. Pero cada poco me duele que no veas... y la cita con el traumatólogo me la han dado para septiembre.¡Viva la sanidad pública! Y esta mañana escapando de una oca que me perseguía forcé el pie y de nuevo me duele horrores.
Otra buena noticia es que hará una hora vino un amigo de mi padre a casa para traernos una cría de merlo, mirlo en castellano, supongo. Es una auténtica bolita, a ver si le saco una foto y os la enseño. El caso es que su mamá se murió y como mi padre es el biólogo del barrio, pues nos traen todos los bichos habidos y por haber. Ahora lo tengo aquí, a mi ladito, en un terrario con todas las comodidades, y cada poco le tengo que dar de comer y de beber con un algodoncito empapado. Uu, debería ponerle un nombre, pero a lo mejor se lo lleva Toño (otro amigo, que tiene criaderos de polluelos y demás) para que tenga compañía. Así que a esperar y a no cogerle demasiado cariño... ¡Está cantando ahora!¡Pero qué majo!
Ayer por la noche montamos el telescopio en la galería de mi casa porque había una luna increíble y encontramos un planeta con tres satélites alrededor. Mi hermana dice que es Júpiter, habrá que hacerle caso. Pero viendo por aquel agujerito me sentí la cosa más pequeñita del universo. No somos nada amigos...
martes, julio 15, 2008
Recopilatorio
Siento haber tardado tanto en escribir, pero es que las últimas semanas han sido bastante moviditas. El viernes 4, después de mi último exámen, salimos los de clase (bueno, algunos: los más majos que no nos rajamos jajaja) a cenar de tapas, y al día siguiente tuve que trabajar en una fiesta que le hacía la Consellería a los abueletes. Nos echamos unas risas e hicimos nuevos amigos, de nuestra edad y de 80 años. Lo malo es que se nos perdió un abuelo, ¡Eduardo vuelve!
Y nada, al día siguiente tocó mudanza, ¡la cantidad de trastos que tenía en Santiago madre mía! Y me pasé una semana en casa intentando organizar las cosas. Pero bueno, ya es verano, y es tiempo de disfrutar, o eso dicen. Yo de momento, a esperar a ver cuando empiezo con la excavación, que supongo que será en breve (la semana que viene o así), ya os iré comentando mis hayazgos jaja.
Esta foto es de finales de mayo, cuando fuimos de excursión a Ancares, a ver restos de glaciares. Es increíble, ¿verdad? Observen la cara de gilipollas que me sale jajaja, na, eso es lo de menos. Y también mi pedazo chubasquero, que resultó ser un fiasco porque me empapé toda la ropa por dentro. Pero bueno, acabamos todos igual, nos llovió, granizó, medio nevó... y todo eso caminando por las cumbres de las montañas, que echabas un pie mal y te ibas abajo... 2000 metros en caída libre, unas risas vamos! Si es que... nuestra facultad es demasiado friki, mirad a donde nos llevan. Yo creo que se querían deshacer de nosotros, pero no lo consiguieron wuajaja.
Y de notas... ¡pues muy bien!Nunca me fuera tan bien!Se nota que tenía bastante asignatura chorra, que llevo todas aprobadas, aunque me queda por saber la nota de Textos Medievales. Este año llegué a una conclusión: las asignaturas en las que más me esfuerzo saco menos nota que en las que no me esfuerzo tanto. Así que, moraleja: esfuérzate igual, porque sino vas buena.
Estos días estoy teniendo unos sueños muy extraños, estoy en casas antiguas y fuera es de noche. La luz está encendida, pero alumbra muy poco, y yo casi no veo nada. Me paso todo el sueño en mitad de sombras, y es una auténtica agonía. Hay gente conmigo que ven perfectamente... no sé, si alguno sabe interpretar sueños, que me cuente jaja, porque me tiene la cosa intrigada.
Bueno amigos, intentaré recuperar mi blog escribiendo más a menudo ahora que tengo más tiempo. Me voy a llamar a mi jefe-arqueólogo a ver que me cuenta, cruzar todos los dedos porque empecemos de una vez.
jueves, junio 26, 2008
A partir del 4 de Julio empieza una nueva vida, y ya no quiero seguir viéndolo con tristeza ni miedo. Los problemas hay que encararlos, los cambios también.
Así que me despido de todo lo que fui y saludo a la nueva Andu que viene, igual que la anterior, sólo son cambios ajenos a mi, cambios de escenario.
De lado queda la facultad, ahora me saludan las piedras y cerámicas, los huesos de miles de años y las carpetas de archivación.
Voy a disfrutar de esta última semana, de las cañas con los nuestros, de las bibliotecas llenas, de la laberíntica facultad de Historia, donde sigue encendida aquella luz que un día, estando en primero, descubrí.
Y el día 4 de Julio, cuando salga del exámen, diré, como en aquella película de pétalos rojos:
Así que me despido de todo lo que fui y saludo a la nueva Andu que viene, igual que la anterior, sólo son cambios ajenos a mi, cambios de escenario.
De lado queda la facultad, ahora me saludan las piedras y cerámicas, los huesos de miles de años y las carpetas de archivación.
Voy a disfrutar de esta última semana, de las cañas con los nuestros, de las bibliotecas llenas, de la laberíntica facultad de Historia, donde sigue encendida aquella luz que un día, estando en primero, descubrí.
Y el día 4 de Julio, cuando salga del exámen, diré, como en aquella película de pétalos rojos:
"Hoy es el primer día del resto de mi vida"
miércoles, junio 18, 2008
Hoy estoy que no estoy. Acabo como quien dice de salir de un exámen para el que estudié dos días de nada, 5 preguntas: 2 bien, 1 inventada, 1 que me vino la inpiración en el último minuto y otra que me soplaron. Vamos, que de lujo. Lo bueno es que el profesor es más bueno que un cacho de pan, y como la clase aún por encima está llena de guiris de erasmus que no se enteran de nada, mi exámen a su lado será una obra maestra. Al menos habré puesto bien los tiempos verbales xD. Y rebuscando en google encontré esta foto de E.R., el profesor en cuestión con forma de pan xD...
Al salir empezamos a hablar del exámen sin darnos cuenta de que estaba la puerta de la clase abierta, y nos pusimos a agradecernos mutuamente el habernos pasado información (así, dicho de forma culta queda mejor) cuando sale el profesor con cara de "os he escuchado todo" y nos dice "¿podeis ir a otro sitio a hablar, porfavor?" Si es que es más rico que el pan con mantequilla. Y seguro que escuchó nuestros intercambios de preguntas, pero se hizo el loco (además de que durante el exámen me vio hablar con todo cristo ayss)
Para más inri luego fuimos a tomarnos un café, café de resaca estudiantil, y por el camino se me jodió una pierna y ahora me duele tres pueblos.
Se suponía que tenía que pillar un libro en la biblioteca, antes de que lo pille otra persona y me quede a cuadros sin poder hacer el trabajo de Textos Medievales y se me ha olvidado el nombre del libro (¿principios de alzheimer ?).
Y en mi habitual parloteo de querer hablar con todo el mundo me he puesto de cháchara con unos de 4º sobre arqueología y los tíos ahora me saludan efusivamente 100 veces al día. Si me los cruzo 5 veces seguidas las 5 me saludan. Rayada.
Si, hoy tengo el día estúpido. Cuando debería estar con subidón, que ayer saqué mi primera Matricula de Honor de la carrera (y última) por el trabajo de Prehistoria de Galicia, que estoy aún que no me lo creo. ¿Yo matrícula? Si la única matrícula que conozco es la del coche de mis padres. Y ni esa xD. Pero bueno, estas cosas suben el ánimo, porque por lo menos sirvió de algo echarme tres días encerrada en casa leyendo cosas sobre qué hacían con los cadáveres de los guerreros los celtas. Muy friki si.
En fin, que será mejor que vaya a hacer algo productivo con mi vida. Un saludo gente. Por cierto, no sé que hice pero ahora no encuentro la letra con la que siempre escribo, y además aparecen dos tipos de letra distintos cuando estoy todo el tiempo poniendo la misma. Viva yo xD
miércoles, mayo 28, 2008

No me gusta dejar esto vacío durante mucho tiempo, pero es que últimamente no paro. Estoy de trabajos hasta arriba, y en breve los exámenes acechando detrás de un árbol, con esa mirada presuntuosa que siempre tienen... En fin, que os mando a todos un cariñoso saludo y espero que os vaya todo genial.
Yo ahora estoy en un hueco libre que he encontrado, bien escondidito estaba detrás de la pila de papeles que cubren mi escritorio. Es tiempo de estudios, de búsqueda de excavaciones para este verano y de replantearme muchas cosas. La semana que viene terminamos las clases, mi última semana de clases en esta facultad. Aún no me he ido y ya la estoy echando de menos. Pero es inevitable, los cambios lo son. Y ahora ya lo he asumido, o intento hacerlo. Así que nada, termino mis cinco años de carrera con una asignatura por la que apenas he pasado este curso, ya que me cuadraba con otras, así que será una última clase diferente. Historia de la cultura latinoamericana, ni siquiera es de mi especialización. Así que pensandolo bien, mi verdadera última clase va a ser Arqueología Clásica. Griegos y romanos abrazándose en una despedida. La vida tiene estas cosas. Cuando suene el timbre por última vez me gustaría levantarme y aplaudir, felicitarme a mí misma, ya que eso nunca lo hacemos, nos olvidamos de quien más cerca está de nosotros: el yo interno.
Y Castro, nuestro querido profesor de Cultura Contemporánea, ese hombre bohemio, con su chaqueta de pana, su dialéctica proustiana... a ese hombre deberíamos despedirle de alguna forma especial, como a él le gustaría: como en el Club de los poetas muertos, subidos todos en nuestras mesas y gritando ¡Oh capitán mi capitán!Yo ahora estoy en un hueco libre que he encontrado, bien escondidito estaba detrás de la pila de papeles que cubren mi escritorio. Es tiempo de estudios, de búsqueda de excavaciones para este verano y de replantearme muchas cosas. La semana que viene terminamos las clases, mi última semana de clases en esta facultad. Aún no me he ido y ya la estoy echando de menos. Pero es inevitable, los cambios lo son. Y ahora ya lo he asumido, o intento hacerlo. Así que nada, termino mis cinco años de carrera con una asignatura por la que apenas he pasado este curso, ya que me cuadraba con otras, así que será una última clase diferente. Historia de la cultura latinoamericana, ni siquiera es de mi especialización. Así que pensandolo bien, mi verdadera última clase va a ser Arqueología Clásica. Griegos y romanos abrazándose en una despedida. La vida tiene estas cosas. Cuando suene el timbre por última vez me gustaría levantarme y aplaudir, felicitarme a mí misma, ya que eso nunca lo hacemos, nos olvidamos de quien más cerca está de nosotros: el yo interno.
Va a ser una semana rara... pero ahora sólo pensaré en el presente, pues el futuro no existe. Y el presente es que en nada nos vamos dos días a Ancares de excursión, nuestra última excursión, de montaña en montaña en busca de neveros y restos de antiguos glaciares. Que frikis somos^^ echaré de menos estas cosas.
Y hoy he hablado con mi futuro jefe de excavación: en Julio si todo va bien estaré en la cima de mi tierra desenterrando viejas historias. Un saludo a todos, y un consejo: disfrutad de lo que teneis, ahora, sin más. Mañana ya pensareis...
domingo, mayo 04, 2008

Siempre he pensado que los días con niebla ayudan a sentirnos diferentes. Te levantas, abres la persiana y el mundo que te esperabas, el paisaje monótono de siempre, desaparece a pasos agigantados entre la espesa niebla. La sensación que esa imagen produce es sobrecogedora, y me apetece salir corriendo a la calle para ver si me atrapa y me lleva con ella.
De pequeña siempre pensaba que la niebla venía del mar (y en parte, cierto es), y con ella llegaban las voces de los náufragos pidiendo ayuda. Por eso siempre sentía angustia por querer oírles, por querer ayudarles. Y salía al jardín, a veces corría hasta la playa, y llamaba por ellos. Les decía que no se preocupasen, y estaba convencida de que me escuchaban.
Años después sigo sintiendo algo especial cuando amanece cubierto de niebla. La gente camina apresurada por las calles, con miedo incluso, y los coches con sus luces amarillentas aminoran su marcha. Me recuerdan a pequeños farolillos traspasando un bosque cubierto de zarzas. La niebla a veces es tan espesa que parece meterse en las casas, y si no andas con cuidado se puede quedar escondida en esos rincones oscuros y fríos de la vida. Porque hay gente que vive sumida en desazón, caminando como zombies por las calles. Y es triste verlos, pasan contínuamente a nuestro lado y cuando lo hacen siento frío, y por unos momentos me contagian su tristeza. Me recuerdan a aquellos náufragos que, cuando era pequeña, me pedían ayuda.
Quizás todo esté relacionado, quizás por eso a la gente no le gusta el invierno, la niebla, la lluvia. Porque les recuerda que somos seres débiles, que como cualquier otro animal, nos asustamos fácilmente. Pero a mi me gusta, me gusta ir caminando y hacer un dibujo en mi cabeza de cómo serán los siguientes cinco pasos. Y poder así crear mi propio mundo, extraño, raro. Un mundo en el que a nadie le gusta vivir, pues se vuelven autómatas en sus coches de luces amarillas y caminando apresuradamente para resguardarse en las casas. La gente tiene miedo a lo desconocido, por eso prefieren la luz de un día de verano, donde hasta los rincones más oscuros pierden su magia para mostrar la realidad.
De pequeña siempre pensaba que la niebla venía del mar (y en parte, cierto es), y con ella llegaban las voces de los náufragos pidiendo ayuda. Por eso siempre sentía angustia por querer oírles, por querer ayudarles. Y salía al jardín, a veces corría hasta la playa, y llamaba por ellos. Les decía que no se preocupasen, y estaba convencida de que me escuchaban.
Años después sigo sintiendo algo especial cuando amanece cubierto de niebla. La gente camina apresurada por las calles, con miedo incluso, y los coches con sus luces amarillentas aminoran su marcha. Me recuerdan a pequeños farolillos traspasando un bosque cubierto de zarzas. La niebla a veces es tan espesa que parece meterse en las casas, y si no andas con cuidado se puede quedar escondida en esos rincones oscuros y fríos de la vida. Porque hay gente que vive sumida en desazón, caminando como zombies por las calles. Y es triste verlos, pasan contínuamente a nuestro lado y cuando lo hacen siento frío, y por unos momentos me contagian su tristeza. Me recuerdan a aquellos náufragos que, cuando era pequeña, me pedían ayuda.
Quizás todo esté relacionado, quizás por eso a la gente no le gusta el invierno, la niebla, la lluvia. Porque les recuerda que somos seres débiles, que como cualquier otro animal, nos asustamos fácilmente. Pero a mi me gusta, me gusta ir caminando y hacer un dibujo en mi cabeza de cómo serán los siguientes cinco pasos. Y poder así crear mi propio mundo, extraño, raro. Un mundo en el que a nadie le gusta vivir, pues se vuelven autómatas en sus coches de luces amarillas y caminando apresuradamente para resguardarse en las casas. La gente tiene miedo a lo desconocido, por eso prefieren la luz de un día de verano, donde hasta los rincones más oscuros pierden su magia para mostrar la realidad.
viernes, mayo 02, 2008
Resulta que últimamente me estoy dando cuenta de que mi vida es un conjunto de casualidades que se van uniendo rítmicamente. Y el otro día, mientras le mandaba un email a un profesor (y mientras lo redactaba se me fue la olla hasta el punto de decirle Pues nada, un beso y cosas por el estilo) entré en los enlaces de Sia y me encontré con un blog muy bueno. No es por hacerle la pelota ni mucho menos, pero Mhedgal tiene algo especial. ¡Os lo recomiendo!
Además, hoy mi madre expone dos de sus cuadros en la Casa da Cultura, junto a otros pintores, y se la ve muy ilusionada. Pinta muy bien mi madre, algún día sacaré fotos de sus cuadros.
Y mi perro Nei "progresa adecuadamente". Es que estaba malito, con un tumor, y ya lo operaron dos veces. Pero ahora se le ve genial. Ojalá pudiérais conocerle.
Otro motivo que me hace feliz es ver que aún existe algo en lo que creer: en la gente. En ciertas personas, que, como Mhedgal, deciden ser donantes de médula y no piden absolutamente nada a cambio. Yo soy donante de sangre, cada 3 o 4 meses, más no puedo porque no me dejan. Pero me estoy planteando lo de la médula, pues supondría ayudar a muchísima gente. ¡Y os animo a que también lo hagais!
Por otra parte, estoy haciendo un trabajo para Arqueología Clásica con Alberto y Patri sobre la navegación romana y me ha tocado la parte de faros y comercio. ¡Me voy a volver una experta a este paso!Jajaja... estoy ampliando conocimientos, por si algún día se me da por ahí y me construyo mi propio faro para guiar el rumbo de los barcos escuchando el sonido de las olas. Siempre he pensado que es uno de los trabajos más increíbles del mundo. Solitario, si, pero de vez en cuando la soledad también es buena.
Me despido ya deseándoles a todos un buen día, que disfruteis de la primavera, que nos regala estampas increibles.
viernes, abril 25, 2008

Esta foto es de mi facultad, del claustro. Siempre en fotografías oficiales se ve la fachada, al otro lado, pero hoy tengo ganas de hablar de lo que han supuesto estar aquí cinco años, dentro de esas paredes. Y es que se acerca la despedida final. Han sido cinco años increíbles, donde todos hemos aprendido a crecer solos.
He aprendido mucho: no sólo de historia, de siglos y siglos de gentes que, unidas, hicieron cosas increíbles. He aprendido de la vida, de mis amigos, de amores imposibles, de tardes en Bonaval al sol, de paseos por la Quintana, de salidas nocturnas, de escapadas en busca de la piedra filosofal de todo arqueólogo, de tardes enteras riéndonos, imaginando, prognosticando... También de días, semanas enclaustrados bajo las paredes de muchas bibliotecas distintas, cada una con su encanto. Luchando juntos por al aprobado, animándonos los unos a los otros y sin perder nunca la sonrisa.
Nunca olvidaré a cada una de las personas que conocí estos cinco años, incluso a aquellos que, ya conociéndolos, me enseñaron nuevas caras día a día. Cinco años y tres pisos distintos, cada uno con su historia. En primero todo eran miedos e ilusiones mezcladas en una tarta de chocolate. En aquella pequeña habitación aprendí a saber echar de menos, y aprendí a saber decir "la vida está para disfrutarla". Elena y Ana fueron mi familia durante un año, recuerdo que muchas veces discutían y se pasaban días sin hablarse. Y yo, la muchacha de la habitación pequeña, llamaba una y otra vez en sus puertas llevando recados para intentar que se perdonasen. En segundo ya había crecido un poquito más, y por eso quizás me relajé demasiado. Y se notó en Septiembre. El piso estaba genial: enorme, lleno de luz, pero caro. Mis compañeras: Xela, Patri y Abi. Las cosas fueron genial hasta que hacia final de curso se torcieron, y Abi nos mostró su peor cara. Me da pena pensarlo, pero quizás mejor así. Las cosas pasan porque tienen que pasar. Así que en tercero: piso nuevo. Recuerdo que Xela y yo, después de días buscando, lo encontramos casi por casualidad, cuando Patri estaba en un exámen, y la pobre salió corriendo para ir a verlo. Pequeñito, oscuro, pero parece salido de una casita de muñecas, especialmente nuestras habitaciones. Con sus muebles de madera antiguos y ese olor a guardado tan característico de las casas antiguas. Tercero me sirvió para aprender muchas cosas, y sobre todo, para darme cuenta de los errores del pasado. Cuarto fue un año renovador, conocí a mucha gente nueva increíble de la que ahora me siento muy orgullosa y con la que sigo compartiendo sueños. Este último año, Xela se ha ido y Águeda es nuestra nueva compañera, aunque ya era antes nuestra amiga. Lo que más me gusta de ella es que puedes hablar con ella de todo, y muchas veces nos pasamos horas soñando con nuestro futuro jeje.
El caso es que como dice mi padre, "hay que dejar que la Universidad pase por ti, no sólo pasar tú por ella". Y creo poder decir que ha pasado por mi. Ha sido una experiencia increíble, muy gratificante, y me siento muy orgullosa de que todos hayamos llegado a la meta casi a la vez. Algunos quedaron atrás: Tania, Thais, Adrián... pero es que la vida nunca sabes como te va a responder, y a veces tomamos decisiones equivocadas. Lo importante es que ahora sí estén haciendo lo que realmente quieren.
Hoy estoy tristona, y quería haber escrito cosas alegres. Otro día lo intentaré. Pero necesitaba hacer una cosa. Sé que la mayoría no va a leer esto, pero lo diré de todas formas, a ver si el viento se lleva mis palabras hasta vuestros oídos:
He aprendido mucho: no sólo de historia, de siglos y siglos de gentes que, unidas, hicieron cosas increíbles. He aprendido de la vida, de mis amigos, de amores imposibles, de tardes en Bonaval al sol, de paseos por la Quintana, de salidas nocturnas, de escapadas en busca de la piedra filosofal de todo arqueólogo, de tardes enteras riéndonos, imaginando, prognosticando... También de días, semanas enclaustrados bajo las paredes de muchas bibliotecas distintas, cada una con su encanto. Luchando juntos por al aprobado, animándonos los unos a los otros y sin perder nunca la sonrisa.
Nunca olvidaré a cada una de las personas que conocí estos cinco años, incluso a aquellos que, ya conociéndolos, me enseñaron nuevas caras día a día. Cinco años y tres pisos distintos, cada uno con su historia. En primero todo eran miedos e ilusiones mezcladas en una tarta de chocolate. En aquella pequeña habitación aprendí a saber echar de menos, y aprendí a saber decir "la vida está para disfrutarla". Elena y Ana fueron mi familia durante un año, recuerdo que muchas veces discutían y se pasaban días sin hablarse. Y yo, la muchacha de la habitación pequeña, llamaba una y otra vez en sus puertas llevando recados para intentar que se perdonasen. En segundo ya había crecido un poquito más, y por eso quizás me relajé demasiado. Y se notó en Septiembre. El piso estaba genial: enorme, lleno de luz, pero caro. Mis compañeras: Xela, Patri y Abi. Las cosas fueron genial hasta que hacia final de curso se torcieron, y Abi nos mostró su peor cara. Me da pena pensarlo, pero quizás mejor así. Las cosas pasan porque tienen que pasar. Así que en tercero: piso nuevo. Recuerdo que Xela y yo, después de días buscando, lo encontramos casi por casualidad, cuando Patri estaba en un exámen, y la pobre salió corriendo para ir a verlo. Pequeñito, oscuro, pero parece salido de una casita de muñecas, especialmente nuestras habitaciones. Con sus muebles de madera antiguos y ese olor a guardado tan característico de las casas antiguas. Tercero me sirvió para aprender muchas cosas, y sobre todo, para darme cuenta de los errores del pasado. Cuarto fue un año renovador, conocí a mucha gente nueva increíble de la que ahora me siento muy orgullosa y con la que sigo compartiendo sueños. Este último año, Xela se ha ido y Águeda es nuestra nueva compañera, aunque ya era antes nuestra amiga. Lo que más me gusta de ella es que puedes hablar con ella de todo, y muchas veces nos pasamos horas soñando con nuestro futuro jeje.
El caso es que como dice mi padre, "hay que dejar que la Universidad pase por ti, no sólo pasar tú por ella". Y creo poder decir que ha pasado por mi. Ha sido una experiencia increíble, muy gratificante, y me siento muy orgullosa de que todos hayamos llegado a la meta casi a la vez. Algunos quedaron atrás: Tania, Thais, Adrián... pero es que la vida nunca sabes como te va a responder, y a veces tomamos decisiones equivocadas. Lo importante es que ahora sí estén haciendo lo que realmente quieren.
Hoy estoy tristona, y quería haber escrito cosas alegres. Otro día lo intentaré. Pero necesitaba hacer una cosa. Sé que la mayoría no va a leer esto, pero lo diré de todas formas, a ver si el viento se lleva mis palabras hasta vuestros oídos:
Muchas gracias por todo, por haberme hecho estos cinco años tan Grandes (como nosotros decimos), por haberme dibujado sonrisas todos los días y gracias por haberme enseñado cada uno y una de vosotros una parte enorme de la vida.
Gracias.
sábado, abril 05, 2008

En Cultura Contemporánea nos han mandado hacer un trabajo libre, y mi grupo y yo hemos escogido hacerlo sobre Virginia Woolf. Una mujer quizás adelantada a su tiempo, de esa clase de personas que rozan la genialidad con los dedos para después atraparla para siempre entre los hierbajos que crecen en los cementerios.
Y sorteamos los libros. Y a mí me tocó Orlando. Orlando... un ser de ayer y de hoy, alguien que tenía todo por vivir y cayó en lo más hondo. Amaba la soledad, la naturaleza, daba largos paseos en busca de lo que no encontraba entre las lujosas paredes de su mansión victoriana. Orlando pasaba de la felicidad a la tristeza en los segundos en los que tarda en llegar al suelo la flor del cerezo. Su mayor defecto: ver la muerte y no la vida. Observar una rosa y verla marchitar...
Y siento que yo también observo a veces la vida desde esa perspectiva. No veo la vida, veo la muerte. Veo cosas y sólo puedo pensar en que pronto terminarán, en que llegará un día en que nada sea así, y todo termine. Como las rosas cuando se marchitan. Hace tiempo conocí a alguien semejante. Un hombre condenado a ver para siempre la muerte en cada grano de arena de la vida. Y pensé que no habría nada más horrible... que no habría condena más terrible para la humanidad que ver su propia derrota.
Porque a fin de cuentas, acabaremos todos en el mismo lugar.
Y sorteamos los libros. Y a mí me tocó Orlando. Orlando... un ser de ayer y de hoy, alguien que tenía todo por vivir y cayó en lo más hondo. Amaba la soledad, la naturaleza, daba largos paseos en busca de lo que no encontraba entre las lujosas paredes de su mansión victoriana. Orlando pasaba de la felicidad a la tristeza en los segundos en los que tarda en llegar al suelo la flor del cerezo. Su mayor defecto: ver la muerte y no la vida. Observar una rosa y verla marchitar...
Y siento que yo también observo a veces la vida desde esa perspectiva. No veo la vida, veo la muerte. Veo cosas y sólo puedo pensar en que pronto terminarán, en que llegará un día en que nada sea así, y todo termine. Como las rosas cuando se marchitan. Hace tiempo conocí a alguien semejante. Un hombre condenado a ver para siempre la muerte en cada grano de arena de la vida. Y pensé que no habría nada más horrible... que no habría condena más terrible para la humanidad que ver su propia derrota.
Porque a fin de cuentas, acabaremos todos en el mismo lugar.
jueves, marzo 20, 2008
Porque siempre nos quedarán las estrellas..

Aún estando en una jaula encerrado, mira hacia arriba, y verás la libertad. El cielo azul, la noche oscura sin luna, las estrellas formando dibujos, los pájaros sobrevolando tu cabeza, el viento moviendo las nubes, las hojas de los árboles haciendo su último viaje...
Cuando la gente me dice: ¿y qué vas a hacer con tu futuro? miro hacia arriba y pienso: no lo sé, pero seguro que, escoja lo que escoja, irá bien. Porque el mundo es un lugar del que disfrutar, la vida es corta, y hay que vivirla intensamente. Cada segundo aquí encerrada me carcome y quiero salir a la calle y poder gritarle al cielo "gracias".
Gracias por haber estado ahí, ayudándome, día tras día, a superar los encierros que nos depara la vida.
sábado, marzo 08, 2008

Un diálogo en la oscuridad...
- Te echo de menos... te llevo echando de menos desde la última vez que pude contemplar tu rostro.
- Sabías que esto iba a pasar, no me culpes.
- Dices que sigues enamorado, demuéstralo pues.
- Yo no exijo nada, sólo que me escuches.
- Me haces daño con tus palabras...
- Te odio...
- Qué más da. La vida es un contínuo dolor. Y tú bien lo sabes.
- ...
-...
- Juegas conmigo, ¿verdad?
- ¿Qué va a pasar?
- Si te doy otra oportunidad.
- Mientes. Siempre me has mentido. ¿Por qué iba a creerte ahora?
- El amor no es deseo.
- ...
- Antes te gustaba. Querías que estuviera callada, siempre en silencio...
- ¡Cállate, me haces daño!
- ...
- ...
- Te quiero
- ...
- Gracias...
- Sabías que esto iba a pasar, no me culpes.
- No te culpo, fracasaría en la vida haciéndolo.
- Dices que sigues enamorado, demuéstralo pues.
- ¿Exiges amor?
- Yo no exijo nada, sólo que me escuches.
- Llevo toda una vida escuchándote, ¿acaso tienes algo nuevo que decirme?
- Me haces daño con tus palabras...
- No seas ilusa, dime, dime eso que tanto necesitas decirme.
- Te odio...
- Ahora eres tú quien me hace daño...
- Qué más da. La vida es un contínuo dolor. Y tú bien lo sabes.
- Siento tu piel tan cerca que podría acariciarla con mis suspiros...
- ...
- Dame otra oportunidad.
-...
- La próxima vez será la buena. No más fallos, no más mentiras.
- Juegas conmigo, ¿verdad?
- Quisiera poder jugar, al menos. Pero me rechazas, contínuamente.
- ¿Qué va a pasar?
- ¿A que te refieres?
- Si te doy otra oportunidad.
- Que te amaré como nunca...
- Mientes. Siempre me has mentido. ¿Por qué iba a creerte ahora?
- Porque tú también me deseas...
- El amor no es deseo.
- ¿Me amas pues?
- ...
- Siempre has sido tan reservada...
- Antes te gustaba. Querías que estuviera callada, siempre en silencio...
- El silencio es pureza. Las palabras sólo marchitan los corazones.
- ¡Cállate, me haces daño!
- Siento el brillo de tus ojos aún estando en la oscuridad.
- ...
- ¿Estás llorando?
- ...
- Te quiero
- ...
- Gracias...
sábado, febrero 23, 2008

¡Hola gente!
Hacía mucho que no me pasaba por aquí, porque llevo un mes muy liada con exámenes. Así que la sorpresa fue mayúscula cuando mi buena Ranita Peregrina me concedió este premio Arte y Pico por mi blog. Creo que no me lo merezco porque soy bastante desastre, pero muchísimas gracias, me ha hecho mucha ilusión.
Yo como galardonada tengo que seguir las normas del premio, que las dejo aquí para que todos las veais:
1) Debes elegir a 5 blogs que consideres sean merecedores de este premio por su creatividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su idioma.
2) Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor y el enlace a su blog para que todos lo visiten.
3) Cada premiado, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que la ha premiado.
4) Premiado y premiador, debe exhibir el enlace de Arte y pico, para que todas sepan el origen de este premio.
Dicho todas estas cositas protocolarias, me dispongo a dar los 5 premios Arte y Pico. He de decir que me ha costado mucho elegir, porque todos sois muy buenos escritores-blogeros, pero finalmente me he decantado por los siguientes: (enhorabuena chicos)
Blog de Esther "Bohème dans la Lune"
Blog de Sia y su querido Palacio de la Memoria
Blog de la Bestia y su poesía
Blog de Gobo el mágico
Blog Oskuridad de Darko
Para los premiados, enhorabuena. Seguir así que nos hacéis felices a todos. Para los que no han sido premiados, sabeis el porqué: no lo puedo hacer con todos jajaja... y a Midori sabe que no la premié porque ella misma me lo pidió^^
Gracias a todos.
Me siento como en los Oscar,jajaja, quiero dar más premiosssssss...
viernes, febrero 01, 2008
Mientras veía las nubes reflejadas en el lago escuchaba mi corazón latir pausadamente. No había allí nadie más, tan solo los pequeños ruiseñores que se acercaban curiosos a la orilla.
El viento arrastraba con furia los nubarrones como queriendo alejarlos de mí, y formaba curiosos dibujos en el cielo, permitiendo que el sol se filtrara lentamente entre los cirros.
Y mientras contemplaba aquel espectáculo de la naturaleza, ella apareció.
Al principio apenas noté su presencia, tan sólo un leve roce en el aire, un suspiro contenido. Pero en seguida se aproximó y se dejó caer a mi lado.
Su pelo color plata se mecía con el viento, juguetón, quizás queriendo ganar tiempo. Su tez pálida reflejaba el sol, y me cegaba la vista.
Entonces habló:
"Sé lo que pasará"
Lo sabía, sí. Sabía que pronto llegaría la hora. Que terminaría de escribir aquella nota y la dejaría junto a mi collar, bajo una piedra. Sabía que me levantaría y caminaría hacia el agua, y que poco a poco me sumergería, dejándome ir. Sabía que nunca volvería. Sabía que exalaría mi último suspiro con una simple palabra "adiós".
Porque ella sabía quién debía morir. Ella iba allí donde la necesitaban, sin hacer preguntas, sin cuestionar. Simplemente asentía con la cabeza y te dejaba ir, lentamente.
Ella daba permiso para dejar de vivir:
" Puedes irte ya "
Y con recelo fui sumergiéndome poco a poco en el lago.
domingo, enero 06, 2008

Hoy me levanté con miedo, con cierto recelo y angustia al pensar en lo que viene. Recuerdo con claridad una tarde de verano, tumbada en la hierba y hablando con mis viejos amigos. Hablábamos del futuro, de algo que ocurriría mucho tiempo después y por lo que todavía no nos preocupábamos. Hablabamos con cierto brillo de ilusión en los ojos, y a la vez, con mucha, mucha tranquilidad. Teníamos 17 años y éramos jóvenes, niños que soñábamos con futuros inciertos. Hoy ese futuro llegó, ya es presente. Nos quedan pocos meses para terminar, para decir adiós a los amigos, a los libros y a las paredes de la facultad.
Nunca pensé que me daría tanta pena terminar algo, o quizás no es tanta la pena y si mucho el temor a lo que vendrá. Porque no sé, no sabemos qué viene. Nadie nos ha cogido y nos ha sacudido gritándonos ¡tranquilos, todo va a salir bien!
Unos se irán, otros quedarán por el camino y muchos no sabremos ni qué hacer. Nos sentaremos en la hierba y desearemos estar de nuevo en aquella tarde, en aquel lugar y en aquellos cuerpos. Cuerpos de gente con todo por vivir y todo por soñar. Sin aparentes preocupaciones, simplemente sintiendo el calor del sol en la cara y dejando fluir la imaginación.
Quiero volver a aquella tarde y volver a empezar, que alguien me de la oportunidad de poder disfrutar de nuevo de todo lo que vivimos en estos 5 años y quiero volver a arrepentirme de muchas cosas. Quiero volver a tropezar y caer, y levantarme de nuevo tantas veces como sea necesario. O sino... que alguien venga y me diga... ¿y ahora qué?
Nunca pensé que me daría tanta pena terminar algo, o quizás no es tanta la pena y si mucho el temor a lo que vendrá. Porque no sé, no sabemos qué viene. Nadie nos ha cogido y nos ha sacudido gritándonos ¡tranquilos, todo va a salir bien!
Unos se irán, otros quedarán por el camino y muchos no sabremos ni qué hacer. Nos sentaremos en la hierba y desearemos estar de nuevo en aquella tarde, en aquel lugar y en aquellos cuerpos. Cuerpos de gente con todo por vivir y todo por soñar. Sin aparentes preocupaciones, simplemente sintiendo el calor del sol en la cara y dejando fluir la imaginación.
Quiero volver a aquella tarde y volver a empezar, que alguien me de la oportunidad de poder disfrutar de nuevo de todo lo que vivimos en estos 5 años y quiero volver a arrepentirme de muchas cosas. Quiero volver a tropezar y caer, y levantarme de nuevo tantas veces como sea necesario. O sino... que alguien venga y me diga... ¿y ahora qué?
sábado, diciembre 22, 2007

Antes que nada, felices fiestas a todos. Tanto a los que odian estas fechas, como a los que las aprovechamos para comer buen marisquito gratis y en cantidad jajaja...
Ahora que llega época de regalos, me gustaría hacer un pequeño homenaje a uno de mis regalos de la infancia, por no decir que ha sido mi gran regalo, sin duda. Es blandito, suave y cuando hace mucho frío lo apretujo fuerte fuerte, y él siempre ha estado a mi lado cuando lo necesitaba.
Mi osito hoy en día pasaría desapercibido en las estanterías de las tiendas de juguetes. Es blanco como la nieve, de un tejido que pasaría por ser demasiado obsoleto y antiguo, y lo que es peor para los niños de hoy en día: no habla si le aprietas en la barriga.
Su naricilla es de madera y sus ojos grandes como dos lagos rodeados de nieve. Es el primer regalo que recuerdo, tendría quizás 2 o 3 años... Y hasta ahora descansa siempre en un lugar privilegiado de mi cama. Desde allí controla al resto de peluches, porque él es el mayor, y tiene mucha sabiduría.
Hace años me confesó que a veces pasaba frío, y mi madre le calcetó una bonita bufanda que lleva puesta desde entonces. Cuando me ausento de casa un tiempo, en cuanto llego lo abrazo y le doy las gracias por haber controlado que nada en la habitación haya cambiado.
Nunca le puse nombre, siempre le llamé Osito. Porque fue el primero, y porque se lo merecía. Y llevo ya casi 20 años con él, que se dice pronto.
Llegaron nuevos peluches, nuevas muñecas, coches y casitas, pero nada le hacía ni le hará sombra. Él seguirá siendo para siempre mi Osito.
Gracias amigo :)
Ahora que llega época de regalos, me gustaría hacer un pequeño homenaje a uno de mis regalos de la infancia, por no decir que ha sido mi gran regalo, sin duda. Es blandito, suave y cuando hace mucho frío lo apretujo fuerte fuerte, y él siempre ha estado a mi lado cuando lo necesitaba.
Mi osito hoy en día pasaría desapercibido en las estanterías de las tiendas de juguetes. Es blanco como la nieve, de un tejido que pasaría por ser demasiado obsoleto y antiguo, y lo que es peor para los niños de hoy en día: no habla si le aprietas en la barriga.
Su naricilla es de madera y sus ojos grandes como dos lagos rodeados de nieve. Es el primer regalo que recuerdo, tendría quizás 2 o 3 años... Y hasta ahora descansa siempre en un lugar privilegiado de mi cama. Desde allí controla al resto de peluches, porque él es el mayor, y tiene mucha sabiduría.
Hace años me confesó que a veces pasaba frío, y mi madre le calcetó una bonita bufanda que lleva puesta desde entonces. Cuando me ausento de casa un tiempo, en cuanto llego lo abrazo y le doy las gracias por haber controlado que nada en la habitación haya cambiado.
Nunca le puse nombre, siempre le llamé Osito. Porque fue el primero, y porque se lo merecía. Y llevo ya casi 20 años con él, que se dice pronto.
Llegaron nuevos peluches, nuevas muñecas, coches y casitas, pero nada le hacía ni le hará sombra. Él seguirá siendo para siempre mi Osito.
Gracias amigo :)
